Despido de las ultimas esperanzas,
pero ya me estoy acostumbrándome a esta nueva soledad.
Cuando alguien no te aprecia no vale la pena obligarla
a que te acepte, Cuánto vale estar con alguien quien no te aprecia?
Thursday, October 22, 2009
Wednesday, October 21, 2009
Azul de medianoche
Hay días tristes y noches meancólicas. Hoy es una noche de esas...
Muchas veces caemos una y otra vez en las mismas faltas, los mismos errores, las mismas penas como si fueran la misma noche en que lloras desconsoladamente como si el mundo se fuera a acabar. Lo amargo es que el mundo sigue y uno tiene que enfrentar de la mejor forma posible ocultando el dolor y la desesperanza en la sombria oscuridad nocturna. El mismo torbellino de preguntas, reflexiones, rabia y dolor parecen acusar que las fantasías de los que creen querer y amar, acaban finalmente sepultados por la decepción y la autocompasión. Sabía que no era lo correcto, sabía que no había nada, pero creía que el valor y las relaciones en el tiempo como piedra angular de los sentimientos. Pero no es así, uno queda atrapado en un sueño, onírico, delicioso, el mismo que te dió energías para seguir adelante, el mismo que te animaba cuando las cosas no salían bien, te enorgullecías de tener a alguien en que recurrir, confiar, abrazar, aunque negara tu importancia como algun prospecto de pareja. Fueron años, horas, minutos, ya todo es vago porque parece que nunca existió esa magia que creías, tú creías, porque él nunca creyó, y cuando sólo uno cree es fantasía, cuando dos creen se hace realidad, al menos para aquellas parejan que creen. En este caso nisiquiera diría pareja, antes amigos, ahora quizás solo personas con caminos distintos. Esperanza, arma de doble filo, autoestima, copa de cristal. No se si me habre imaginado o no, pero en aquel momento fue tan real, no he querido dejar mi fantasia y convencerme que no existe es mas cruel que saber que nunca haber ideado esa quimera. Quizas creci, quizás no. El dolor más grande es quizás no sentirse acompañada en el proceso, tanto del sufrimiento fisico omo psicologico. Ël desaprecio, me decepciono, era quizas su forma de no enfrentar las cosas, quizas es mi excusa para olvidarme de sus quejas... Con esa decepcion esta muriendo mi fantasia, y el mayor odio a sí mismo cuando te das cuenta que esa esperanza no muere nunca totalmente. Sentir muchas veces que necesitas compañia y no poder nunca lograrlo es como vivir en una sinfonia de autoengaño, decepción, derrumbe, caos... Vuelve la imagen recurrente de la niña bajo el árbol, el diálogo no cambia mucho, ella le pide amor, salud y fortuna, el árbol solo agita sus grandes ramas ilusionando mei tras el sol brilla, pero una y otra vez caerá sobre ella, la noche, el oscuro manto que la hará ver que lo que una vez imaginó se reduce a un par de lágrimas que van erosionando los surcos de su corazón poco a poco...
Muchas veces caemos una y otra vez en las mismas faltas, los mismos errores, las mismas penas como si fueran la misma noche en que lloras desconsoladamente como si el mundo se fuera a acabar. Lo amargo es que el mundo sigue y uno tiene que enfrentar de la mejor forma posible ocultando el dolor y la desesperanza en la sombria oscuridad nocturna. El mismo torbellino de preguntas, reflexiones, rabia y dolor parecen acusar que las fantasías de los que creen querer y amar, acaban finalmente sepultados por la decepción y la autocompasión. Sabía que no era lo correcto, sabía que no había nada, pero creía que el valor y las relaciones en el tiempo como piedra angular de los sentimientos. Pero no es así, uno queda atrapado en un sueño, onírico, delicioso, el mismo que te dió energías para seguir adelante, el mismo que te animaba cuando las cosas no salían bien, te enorgullecías de tener a alguien en que recurrir, confiar, abrazar, aunque negara tu importancia como algun prospecto de pareja. Fueron años, horas, minutos, ya todo es vago porque parece que nunca existió esa magia que creías, tú creías, porque él nunca creyó, y cuando sólo uno cree es fantasía, cuando dos creen se hace realidad, al menos para aquellas parejan que creen. En este caso nisiquiera diría pareja, antes amigos, ahora quizás solo personas con caminos distintos. Esperanza, arma de doble filo, autoestima, copa de cristal. No se si me habre imaginado o no, pero en aquel momento fue tan real, no he querido dejar mi fantasia y convencerme que no existe es mas cruel que saber que nunca haber ideado esa quimera. Quizas creci, quizás no. El dolor más grande es quizás no sentirse acompañada en el proceso, tanto del sufrimiento fisico omo psicologico. Ël desaprecio, me decepciono, era quizas su forma de no enfrentar las cosas, quizas es mi excusa para olvidarme de sus quejas... Con esa decepcion esta muriendo mi fantasia, y el mayor odio a sí mismo cuando te das cuenta que esa esperanza no muere nunca totalmente. Sentir muchas veces que necesitas compañia y no poder nunca lograrlo es como vivir en una sinfonia de autoengaño, decepción, derrumbe, caos... Vuelve la imagen recurrente de la niña bajo el árbol, el diálogo no cambia mucho, ella le pide amor, salud y fortuna, el árbol solo agita sus grandes ramas ilusionando mei tras el sol brilla, pero una y otra vez caerá sobre ella, la noche, el oscuro manto que la hará ver que lo que una vez imaginó se reduce a un par de lágrimas que van erosionando los surcos de su corazón poco a poco...
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