Besos de aire
Es otra noche, vuelve Sadako a revivir.
Pareciera que huye del día para refugiarse en el azul profundo de fría noche...
La soledad despedaza sus pensamientos y la miseria de su ser...
Nunca se había sentido tan sola... de repente parecieran que las estrellas la hubieran abandonado a la suerte del frío que ahora congela de a poco su corazón...
La noche es implacable... se oye el rodar de los neumáticos en las calles, algunos pasos solitarios en la vereda y en la esquina un auto...
Sadako, Sadako... parece que nunca encontrarás los brazos fuertes que sueñas que te protejan de esta lluvia de espinas de rosales...
Tus besos son aire de burbujas a rosas del jardín, se despedazan al acercarse a tu ilusión...
“... No quiero dejar de soñar, me duele tanto olvidar como soñar...”
La ilusión es corta y dolorosa, tus sueños son grandes y la arena de tus castillos efímeros...
“ Quiero que dure más esta ilusión aunque duela, necesito sus brazos...”
Brazos equivocados hija mía, porque estás dirigiéndote a un camino erróneo...
“ Quién tiene el derecho a guiar el corazón ajeno? Ni siquiera uno mismo logra hacerlo...”
Quizás tengas razón...
Y sus besos se esfumaron con las espinas esa noche... y su corazón en cenizas....
No sabía ya que decir para consolarla, ahí estaba inmóvil, reflejando en sus ojos el brillos de las estrellas...
No llovía..pero en su corazón la tormenta escapaban en sus lágrimas la lluvia de su alma... Sadako lloraba su soledad como nunca....
La noche seguía implacable
Duramente el frío cristalizaba sus lágrimas
Y sus cenizas de corazón volaban con el frío viento nocturno hacia el azul infinito....
Saturday, July 24, 2004
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment